El histórico Castro, hito de la historia gay

Texto por
Marta Gómez Mata
Cruce de Castro St y 18th St, Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU
Diego_Grandi_Shutterstock

Castro, un barrio que es todo un símbolo para la comunidad LGBT+

San Francisco tiene muchos, muchísimos puntos atractivos, pero sin duda uno de ellos es Castro. Por su historia, por los colores que adornan sus calles, por su más que probada lucha por la libertad y la no discriminación sexual, Castro se ha convertido, sin duda, en una visita obligatoria.

Harvey Milk Plaza, Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU © Patrick T. Power / Shutterstock Harvey Milk Plaza, Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU © Patrick T. Power / Shutterstock

Comenzó siendo un barrio victoriano, y en las primeras décadas del s. XX se le conocía como la “Pequeña Escandinavia”, por el gran número de pobladores de origen nórdico. A partir de 1970, la comunidad homosexual se trasladó a vivir allí y eligió a Harvey Milk, uno de sus vecinos, como primer cargo público gay del país. Cuando el sida empezó a causar estragos, Castro se puso a trabajar, recomendando actuaciones que salvaron vidas en todo el mundo. Hoy, este pequeño barrio presidido por la enorme bandera del arcoíris es un símbolo global de libertad.

 

Twin Peaks, Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU © torbakhopper / Flickr Twin Peaks, Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU © torbakhopper / Flickr

Siete puntos imprescindibles de Castro

  • Harvey Milk Plaza, donde está la estación del metro Castro St, cuenta con una placa en recuerdo del dueño de una tienda de cámaras que fue asesinado poco después de convertirse en el primer funcionario gay de EE UU y se convirtió en símbolo de los derechos civiles y el orgullo cívico.
  • Un viejo arcoíris de neón apunta con orgullo a Twin Peaks, el primer bar gay del mundo con ventanas abiertas a la calle. Aquí se puede brindar por la libertad, ver pasar el mundo gay y unirse a quienes corean algún himno de la década de 1980 en la máquina de discos.
  • Recorrer el nuevo Rainbow Honor Walk es una buena manera de seguir los pasos de los gigantes LGBT+, aunque hay que ir con cuidado porque uno podría pisar a Virginia Woolf sin darse cuenta. Es una de las 20 figuras pioneras que aparecen en las placas de bronce de las aceras en Castro St.
  • En el Castro Theatre, de estilo art déco, el viajero podrá aplaudir las oberturas del cine independiente interpretadas en un piano eléctrico Wurlitzer, además de joyas de la pantalla y versiones drag en directo de clásicos de culto.

 

Cruce de Castro St y 18th St, Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU © bezikus / Shutterstock Cruce de Castro St y 18th St, Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU © bezikus / Shutterstock

  • En el cruce de Castro St y 18th St los pasos de peatones se marcan con rayas arcoíris. La esquina sureste es un eje comunitario, donde se piden firmas, se montan altares en honor a antiguos miembros de la comunidad y actúan artistas de calle, a menudo en tanga de lamé dorado.
  • El primer museo de historia gay de EE UU, el GLBT History Museum captura momentos históricos: material de campaña de Harvey Milk, entrevistas con Gore Vidal, pionero autor bisexual, libritos de cerillas de baños públicos cerrados hace mucho y códigos penales del s. XX que prohibían la homosexualidad.
  • El escaparate de Human Rights Campaign, en Castro St, quizá resulte familiar: fue la tienda de cámaras de Harvey Milk, tal como aparece en Milk, película biopic ganadora de un Oscar. En este local en defensa de los derechos civiles hay un bello mural, alianzas de boda “Equality” y camisetas “Mighty gay” para quienes quieran salir del armario de un salto.

Vida nocturna LGBT+

Los locales cierran antes que en Nueva York, pero aquí las glamurosas drag queens deben descansar tras organizar concursos como Hunky Jesus y antes de postularse para cargos públicos. Las discotecas suelen estar en almacenes de SoMa, donde se dejan oír las reinas del baile, playgirls y los asiduos vestidos de cuero.

 

DNA Lounge, Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU © Eric Shutterslut / www.dnalounge.com DNA Lounge, Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU © Eric Shutterslut / www.dnalounge.com

En la década de 1950, los bares montaban un eufemístico “té con baile” las tardes del domingo, para atraer a la clientela gay y hacer caja; hoy sigue siendo el día más animado. Estas son algunas de las oportunidades que ofrece Castro por la noche:

  • Bares clásicos como Eagle Tavern, el icónico bar roquero de cuero de SoMa o Twin Peaks Tavern y su mítico arcoíris de neón.
  • Cat Club, con su desenfrenado bondage-a-go-go retro de la década de 1990, Rickshaw Stop, discoteca para lesbianas, mash-ups de Bollywood y sabor latino o El Rio, y su happy hours de ostras, hockey de mesa e impecables DJ son buenas opciones para el público femenino.
  • Los amantes de las discotecas pueden dirigirse a EndUp, donde el ritmo del sábado Ghettodisco dura hasta el amanecer del lunes sobre la autopista, y a DNA Lounge para asistir a animadas mash-ups, obras de burlesque y actuaciones en vivo: Prince actuó aquí.
  • Las mejores drag queens están en Oasis, un local donde hilarantes números provocan toses de purpurina y en Aunt Charlie’s Lounge, demoledor espacio con espectáculos de travestís y extravagancias en la pista de baile.

 

Castro Theatre, Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU © PorqueNo Studios / Shutterstock Castro Theatre, Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU © PorqueNo Studios / Shutterstock 

Otros eventos en San Francisco

 

Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU © oversnap / Getty Images / iStockphoto Castro, barrio gay de San Francisco, EE UU © oversnap / Getty Images / iStockphoto

Cómo llegar al barrio de Castro

Castro está un par de manzanas al oeste de Mission, entre 15th St y 18th St.

  • En tranvía hay que tomar la pintoresca línea F desde el centro o las líneas de metro K, L y M.
  • En autobús puede usarse el no 33 que une Upper Haight y Mission o el no 24, que recorre Divisadero St hasta Haight.

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