St. Pauli y Reeperbahn

St. Pauli, Hamburgo, Alemania
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La energía, la creatividad y hasta los vicios de este perenne enfant terrible son una parte sustancial de eso que hace que Hamburgo sea una de las mejores ciudades de Europa. En una húmeda mañana de un día laborable, St. Pauli no tiene muy buen aspecto, pero si hay una fiesta en Spielbundenplatz, es el mejor sitio del mundo. Realmente, St. Pauli tiene algo especial.

Las mañanas no son el mejor momento de St. Pauli, a menos que sea domingo. Entonces merece la pena levantarse pronto (o alargar la noche) para ir al Fischmarkt. Por lo demás, dar un paseo por los 930 m de Reeperbahn, el punto habitual de partida de una visita a St. Pauli, es una buena manera de orientarse. En caso de que se celebre un concierto o cualquier otra cosa en Spielbudenplatz, habrá que ir a última hora de la tarde. En St. Pauli, en general, y Reeperbahn, en particular, todo empieza a primera hora de la noche y continúa en un crescendo de ruido, música y luces que se alarga hasta el alba.

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